miércoles, 14 de julio de 2010

NOTA DE PRENSA

Esta mañana leo en el periódico que la Junta de Andalucía va a cerrar el Centro de Interpretación Puerta de Almería por falta de visitas y para rebajar costes. Para quien no lo conozca este centro se trata de una serie de restos romanos y musulmanes que se encuentran en los bajos del edificio Puerta de Almería. Restos de cubetas de salazones y de la muralla califal que daba al mar. Se habían restaurado y musealizado. Sin ser uno de los mayores monumentos de la ciudad si era un punto interesante para aprender un poco sobre la historia de la ciudad y hoy, la Junta decide cerrarlo para ahorrar. Este espacio monumental ya de por si estaba completamente fuera de las guías y visitas de Almería y tenía un horario que no invitaba a su visita. Recuerdo que hace cosa de un año pase un sábado a las 11h para enseñarlo a unos amigos y se encontraba cerrado a pesar de que en la puerta rezaba que debía encontrarse abierto ¿se pregunta la Junta porqué se visitaba poco? Quizás es porque nadie a puesto nulo interés en él. Seguramente esta noticia la más mínima transcendencia porque seguramente casi nadie en Almería lo conoce…será un titular más que pasará sin pena ni gloria y con nula transcendencia. Seguimos viviendo en una región donde los monumentos se caen a pedazos y parece no importarle a nadie ¿alguien se acuerda del mosaico de Baria, de la faluca Almariyya, del castillo de San Pedro, etc.?

martes, 8 de junio de 2010

UNIDAD ALMERIENSE

Estos últimos días, debido a la feliz inauguración de El Corte Ingles en El Ejido, hemos vuelto a sufrir en la provincia el habitual y periódico pique entre municipios y su consecuente debate entre si la capital es menos capital o si este municipio es más pujante o tiene más servicios que el vecino y un largo etcétera de discursos vacios de contenido que únicamente nos perjudican a todo el colectivo de almerienses. Me alegro que hayan abierto un centro comercial en El Ejido y me hubiera alegrado todavía más si también lo hubiesen abierto en Almería capital y muchísimo más si abrieran otros muchos por nuestra geografía, en Roquetas de Mar, Huércal Overa, Adra, etc. Esto significaría que nuestra provincia crece y supondría trabajo y riqueza para muchas familias. No entiendo como en un provincia tan olvidada y denostada por nuestros gobiernos autonómicos y central tengamos estas peleas cada vez que se inaugura cualquier cosa con una mínima transcendencia en el público general. Entiendo que en una autonomía tan grande como ésta el hecho que hagan un AVE con Málaga o un puerto más grande en Huelva, que está en la otra punta de España, a nosotros ni nos vas ni nos viene, lo que nos hace ser algo indiferentes a los beneficios de nuestro vecino. Pero hablando de límites provinciales no debería ocurrir así. La competitividad entre municipios no tiene que ser netamente negativa. La competencia nos ayuda a tener tensión para mejorar, pero hasta cierto grado y no a consta de sembrar odio entre los propios almerienses. Muchas veces nuestros políticos tienen gran parte de culpa de ello. Hablar de las grandezas de tu pueblo o ciudad pero no a costa de tratar de degradar los que te rodean. No por ello te haces más grande. Recuerdo como Juan Enciso se daba golpes en el pecho afirmando que el Corte Ingles se abría solamente en su municipio y que no era necesario abrir ninguno otro más ¿realmente le molesta que pongan más? ¿por qué? ¿eso hace que el de El Ejido lo cierren? ¿Entonces qué motiva esa actitud? O también recuerdo cuando Gabriel Amat salió en los medios oponiéndose a la apertura del parque comercial de Vícar. Parece que no vemos que cuanto mejor esté nuestro vecino mejor estaremos nosotros. ¿No podemos superar estos piques pueblerinos y provincianos? Estas situaciones lo único que consiguen es frenar nuestro desarrollo y crear un estado de desunión que evita incrementar nuestras fuerzas cara al exterior, lo que merma nuestra posibilidad de reclamar nuestros derechos. Habitualmente salen en los medios los piques entre el triangulo formado por la capital, El Ejido y Roquetas pero esto no se queda ahí. En Adra o Dalias no caen bien los ejidenses y estos con los roqueteros tampoco las llevan de color de rosa. Yo, al contrario creo que se debería promover una convivencia más sana donde nos alegremos de tener a diez minutos en coche el excelente auditorio de Roquetas, del prestigioso festival de teatro de El Ejido, de que la UD Almería ondeé el nombre de Almería por toda España (me parece patético escuchar que algunos personajes van al Mediterráneo a jalear al equipo visitante) o del parque de innovación del mármol del Almanzora. Cuantos más formemos piña en los límites de nuestra provincia más fuerte será todo el conjunto. Alguien piensa que beneficiaría que mientras que los agricultores del Poniente o Níjar reclamen mejoras, los productores de piedra del Levante o los promotores turísticos de Mojacar mirasen para otro lado. Os puedo asegurar que si construyen de una vez por todas el Parque de Innovación Tecnológica Agrícola o el tren de alta velocidad en la capital nos beneficiara a todos los almerienses independientemente de la comarca donde se ubique y si la Expo Agro de Roquetas gana fama internacional todos ganamos. Es esta desunión la que nos hace flaquear en muchos aspectos de nuestra vida diaria y abogo por qué reflexionemos un poco acerca de estas actitudes y consigamos superar estas diferencias para que de una vez los almerienses sumen en lugar de restar en nuestra convivencia diaria. Al final todos saldremos ganando con la unidad de los almerienses.

lunes, 10 de mayo de 2010

GUARRERIA COFRADE

Me gustaría reflexionar sobre el estado lamentable en que se han quedado algunas calles de la capital con la celebración de las cruces de Mayo. Si nos damos una vuelta por la calle Las Tiendas, a la altura donde la abrió la cofradía del Silencio, el estado en que se han dejado las aceras es lamentable. Las losas están negras, llenas de manchas, olor a orines sin contar los vasos de cerveza y vino a medio beber que podías encontrar todas las mañanas. Me gustaría preguntar a los cofrades, como organizadores del evento, si tanto les costaba dar un fregado al tramo de calle que habían ensuciado. A fin de cuentas la responsabilidad de tanta suciedad es exclusivamente suya. Ellos se excusaran alegando que ya pagan un canon al Ayuntamiento para poner la cruz y que es responsabilidad municipal limpiar las aceras. Seguro que consideran que lo que ocurra de puertas para afuera de su “recinto” no es culpa de ellos si no de las personas incívicas que no tienen un mínimo de educación. Yo soy vecino de la zona y la verdad es que me traen sin cuidado esas escusas. Las calles están así por la apertura de la cruz y solamente por ese motivo. Por lo tanto considero que la responsabilidad es suya. ¿Por qué pagan unos 500€ ya puede convertir en un estercolero todo lo que tienen alrededor? Yo pago la tasa de basura todos los años y no voy a su puerta a arrojar mis desperdicios. ¿Alguien toleraría que un bar dejara así la calle? No, en apenas diez minutos aparecerían los municipales para sancionar al establecimiento aunque el problema fuera en el exterior del mismo. De hecho, si nos fijamos, son muchos los pubs del centro donde el personal de seguridad prohíbe sacar bebida de su establecimiento al exterior ¿por qué existe tanta permisividad y tolerancia con los actos organizados por ciertos colectivos? Creo mi tolerancia está cumplida con aguantar el ruido en la calle y la nula insonorización de sus locales hasta altas horas de la noche. Seguro que alguien pensará que es un acto cultural y que hay que promocionarlo y no poner pegas a su celebración. Pero no nos engañemos, esta afirmación es falsa. El acto cultural de abrir una cruz al público no ensucia la calle, lo que ensucia es la actividad lucrativa que realiza la cofradía para recaudar fondos. Es decir un interés puramente económico y privado. Es por ello por lo que creo que se debería exigir a las hermandades similares exigencias que a cualquier otro establecimiento hostelero, sobre todo cuando su actividad perjudique a los demás vecinos. Si no siempre pueden acondicionar sus propios locales para esta celebración, tal y como hacen algunas asociaciones culturales. Quizás, si fuese en un lugar donde les duele a ellos también, serían algo más cuidadosos con lo que les rodea. Por romper una lanza a favor de estas agrupaciones, tengo que decir que me consta que otra cofradía, la que abre en la calle que hace esquina en la misma calle Las Tiendas con la tienda de recuerdos “El Valenciano” (perdón pero no recuerdo el nombre de la hermandad) limpiaron su calle de toda la basura que habían dejado los borrachos y también habían pagado al ayuntamiento. Quizás sean más cuidadosos con lo que hacen, no lo se. Pero estoy seguro que otras hermandades deberían tomar algo de ejemplo de este comportamiento por el bien de la convivencia entre ciudadanos. Ya se sabe de sobra aquella frase que dicta que los derechos de uno acaban donde empiezan los de los demás.