domingo, 23 de enero de 2011

¿CUANDO SALDREMOS DE LA CRISIS?

Esta pregunta y su consecuente respuesta son con seguridad la cuestión que más incertidumbre lanza contra la mayor parte de la ciudadanía. Pero no quiero planteársela ni al nefasto gobierno que sufrimos, ni a la patética oposición que tan pobre alternativa nos brinda. Deseo hacérsela a todos y cada uno de los españoles. ¿Cuándo saldremos de la crisis? Pregunto. Pero realmente me gustaría escribir ¿qué es exactamente salir de la crisis? Si la sociedad considera que el capitalismo salvaje que hemos vivido estos años es lo normal y que la crisis no acabará hasta que no volvamos a la misma situación de antes, estamos tristemente equivocados. Lo único que conseguiremos serán otros siete años de vacas gordas seguidas de las flacas y así hasta que nos aburramos. Quizás para otros, salir de la crisis es volver a tener pleno empleo como antes. También creo que es un error, puesto que el empleo por el empleo no soluciona todos los problemas ¿para que queremos el pleno empleo si la economía es un gigante con pies de barro como antes? No duraría mucho tiempo y volveríamos a los ciclos ad eternum de desempleo que periódicamente desgastan a España. No era normal y mucho menos aconsejable la situación que teníamos antes, pero claro, todos teníamos el buche lleno así que nadie se quejaba. Quizás por eso, esta crisis es sin lugar a dudas la de la avaricia. Pero esta avaricia ha salpicado desde el más grande al más pequeño. Tenemos una economía en la que tenemos una desorbitada sobreoferta de trabajo cualificado para unas empresas que no lo demandan. Esto provoca situaciones ante todo inauditas en las cuales la pirámide salarial dentro de una empresa está completamente distorsionada. Mal va una economía en la que una limpiadora de un colegio gane el doble que un ingeniero. En la que un peón echando metros gane más que el arquitecto. Un mozo, un operario o una manipuladora ingresen en casa más que un licenciado. Una tienda de barrio o un bar ganen miles de euros limpios todos los meses. Son ejemplos verídicos y claros síntomas de que algo no funciona bien en nuestra economía. Pero todos teníamos el bolsillo lleno y no nos interesaba quejarnos. Prefiero un BMW en mi garaje que un nuevo instituto tecnológico en la ciudad. Estos personajes, para justificar sus incomprensibles ingresos, hablaban como expertos de la regla básica del capitalismo, ley de la oferta y la demanda. “Yo no tengo la culpa de que haya muchos abogados”, “si no hay nadie para hacer chapuzas, esto es lo que vale mi tiempo”. Pero ahora me entra la risa escuchándolos, piden que nos apiademos de ellos, dejan de lado el capitalismo y piden ayudas sociales, que la sociedad debe contribuir para que sus familias no pasen “hambre”. Personas que en la última década han ganado lo que otros en treinta años piden ayuda. Y habrá que dársela porque sino acabaran arrastrándolo todo en su caída. Pero también hay que exigir responsabilidades, pero no solo a los grandes empresarios o los banqueros, sino a todos. Entiendo que un desempleado que ha ganado mucho dinero le es difícil asumir que quizás debe volver a ganar novecientos euros de camarero, peón agrícola o vigilante pero hasta que no se den cuenta de que jamás volverá lo de antes no terminaremos con esta crisis que en muchos casos empieza a ser mental, para estas personas ganar mil euros es crisis cuando deberían darse cuenta que quizás sea un buen sueldo para su trabajo y capacidad y quizás es lo normal aunque a ellos les parezca una hecatombe económica. Desgraciadamente algunos se han dado cuenta cuando han agotado el subsidio de desempleo y el mercado laboral está más difícil que nunca. Quizás debamos darnos cuenta que salir de la crisis no es solamente volver a tener pleno empleo. Salir de la crisis es reconstruir las bases de nuestra economía y replantearnos hacia donde queremos ir. No hablo de romper con el capitalismo o el modelo social pero si de plantearnos las cosas con un plazo superior a cuatro años. No me creo que haya en este país cuatro millones de desempleados, al igual que no me creía que hubiera pleno empleo anteriormente. Pero de lo que estoy seguro es que muchas cosas tienen que cambiar, y lo primero, nosotros mismos. Debemos ser conscientes de que cada trabajador y empresario es una pieza dentro de un engranaje mayor y si empezamos a chirriar todo acabará yendo mal. Debemos entender que los empresarios son los que generan empleo por lo que hay que echarles un cable y borrar la imagen de seres horribles que intentan aprovecharse de sus trabajadores pero ellos deben entender que deben invertir para ganar y que bajar salarios y despedir personal no son las únicas maneras de bajar los costes empresariales, por abrir un cierre todos los días no tienes derecho a echarte a dormir y continuar ganando dinero, debes revertir los ingresos en el negocio. La inversión no es solo para grandes empresas que compran futurísticas maquinas, quizás un lavado de cara a una tienda para hacerla más atractiva es más que suficiente. Los trabajadores debemos hacernos a la idea de que quizás nuestro trabajo no valga lo que anteriormente hemos cobrado y que si hasta hace poco ganábamos dos mil euros siendo operarios en una fabrica realmente lo que valía era la mitad puesto que un ingeniero gana de becario quinientos o un periodista da las gracias si consigue meter en casa mil euros, si encuentra trabajo claro. Los salarios deben ir concordes con nuestra responsabilidad y nuestra formación en la medida de lo posible y no basarlo únicamente en la demanda puntual de una coyuntura de mercado. La formación es un punto fuerte y parece que en este país solo existe dentro de la universidad. Pido a los que son padres que rompan con el tópico que tanto daño está haciendo de que todos sus hijos vayan a la universidad. Escuchad a los hijos aunque pensemos que no saben lo que quieren y que es mejor una “carrera con salidas”, quizás tengan mejor porvenir fuera de ella. La formación no es solo universitaria, el futuro de nuestra formación está en la formación profesional y en disminuir el porcentaje de estudiantes universitarios (Alemania tiene menos porcentaje de universitarios que nosotros y ya nos gustaría tener su economía). Un trabajador de una fabrica, de un bar, de un invernadero o de una tienda, un autónomo que sea mecánico, fotógrafo o joyero, deben estar formados. No solo continuando el instituto o como aprendiz en un taller, sino durante toda su vida laboral. Formación continua, un profesional que consiga esto tendrá mucha más formación que la mayoría de los universitarios. Esa es la clave del éxito. Formar, invertir y producir. Para todo esto se supone que están los políticos, pero esta gente no son capaces de controlar el gasto de sus administraciones difícilmente conseguirán transmitirnos un ejemplo de austeridad e inversión a la ciudadanía. Nos tienen inmersos en este neofeudalismo en el que ellos han conseguido su hueco como clase social aparte y no les interesa que las sociedades se pregunten demasiado sobre su gestión diaria. Exijámosles, no debemos asumir con tanta naturalidad afirmaciones tan de la calle como que “todos los políticos roban” o que “la mayoría de los funcionarios son unos vagos”. Cambiemos esa mentalidad y reclamemos que se ganen el sueldo que entre todos les pagamos. Parecen muchas las propuestas, pero creo que se resumen principalmente en que debemos darnos cuenta que para salir de la crisis estamos obligados a ver que la situación de normalidad no es la vivida en la última década. No era normal y debemos concienciarnos de ello. Dejando de esperar que venga una hada mágica que solucione nuestros problemas con un golpe de su varita y luchar por un futuro que espero y estoy que será prometedor.

domingo, 26 de diciembre de 2010

EL DÍA DEL PENDÓN

Este articulo lo escribí el pasado año 2004 pero creo que sigue estando plenamente en vigor lo que plasmé en su momento...

El pasado 26 de Diciembre fue el aniversario de la entrada de Almería por los Reyes Católicos, esta es una fecha que no se debería dejar caer en el olvido, puesto que se trata de la más antigua de las celebraciones en nuestra ciudad. Esta fiesta se hizo desaparecer por un grupo de personas que además de incultas mostraron tener los mismos perjuicios de las personas que tanto critican, robándonos al resto de almerienses de un trocito de historia que nos pertenece a todos, porqué hay que recordar que este hecho ocurrió unos cinco siglos antes que Franco. Los Reyes Católicos entraron en la capital almeriense en la Guerra de Granada a finales de la campaña, tras el duro asedio de Baza fueron entregadas pacíficamente las ciudades de Almería y Guadix con sus comarcas adyacentes, las cuales no presentaron apenas resistencia. Las capitulaciones del Reino fueron unos tratados de paz muy avanzados para su época pues concedían unos beneficios a los vencidos que les permitían mantener tierras y costumbres. De hecho esto fue el desencadenador de las dos revueltas moriscas del siglo XVI, puesto que los conquistadores tras una larga guerra no vieron cumplidos sus ansias de botín y las autoridades eclesiásticas hacían todo lo posible por eliminar todo rastro musulmán de los cristianos nuevos y moriscos, también es cierto que algunos musulmanes no aceptaron estar dominados por un estado cristiano y enturbiaban la vida a los moriscos que trataban de adaptarse a la nueva situación, probablemente si no hubiera sido por la intransigencia de ciertos grupos de ambos bandos en unas pocas generaciones se hubieran integrado a la perfección, puesto que la diferencia era más cultural que racial o religiosa, y la propiedad de la tierra y el bienestar de la familia han estado siempre por encima de las religiones o las antiguas patrias. También habría que recordar que Al Andalus fue el faro de occidente en la Edad Media, pero también es cierto que es demasiado romántica y parcial la imagen de paraíso terrenal que se trata de vender últimamente, no hay que olvidar que los nuevos estados suelen ir precedidos de una guerra y que los conquistadores se imponen a los conquistados, si es obligación reconocer todo el progreso que nos trajo la introducción del islamismo en nuestra península también hay que recordar que la conquista de Granada por los Reyes Católicos supuso la entrada en el estado más moderno y avanzado de su época llevándonos también a una etapa de esplendor para el conjunto del país. No hay tampoco que olvidar que la supuesta “amistad” entre correligionarios de ambos lados del estrecho no fue cierta y no hay que caer en el tópico de no celebrar este día por posibles ofensas porqué habría recordar a algunos musulmanes que Almería fue fundada en el siglo X para defender la costa de los ataques de los fatimíes del norte de África, que las invasiones de almorávides y almohades fueron más destructivas para los hispanomusulmanes que para los cristianos, que los reinos de Castilla, Aragón y Marruecos se aliaron en el siglo XIV para repartirse el reino Nazarí, atacando Algeciras, Almería y Ceuta respectivamente y por último habría que recordar que el reino de Granada estaba sumido en crueles guerras civiles entre los distintos príncipes para alzarse por la corona nazarí, siendo esta uno de las principales causas del empobrecimiento y declive del reino. Con estas pequeñas pinceladas quiero abrir un poco la visión de estos hechos históricos para tratar avanzar sobre los prejuicios y tratar de continuar esta celebración no como la de un “genocidio” o la de un hecho “glorioso y patriotico” si no como la de un cambio importantísimo para nuestra historia, tratando de sacar a relucir los aspectos positivos de este recuerdo y no los negativos porqué si no habría que prohibir otras tantas como las Cruces “cristianas” de Mayo, la Semana Santa, el dos de Mayo en Madrid, el 12 de octubre, la toma de Granada, el día de la Comunidad Valenciana o tantas otras fiestas que se basan en hechos históricos. Animo a las autoridades a crear para el día del Pendón una fiesta de todos los almerienses aparte de sus raza o religión, pero eso no solo se consigue con misas y banderas, también se necesitan conciertos, mercados medievales, teatros, actos culturales, exposiciones, charlas, conferencias, fuegos artificiales o desfiles, que es muy fácil decir que una fiesta no es popular si no se hace nada para el pueblo.

domingo, 7 de noviembre de 2010

ALMERIA, DONDE LA REALIDAD SUPERA A LA FICCION

Según el diccionario de la Real Academia Española se define parque como “Terreno destinado en el interior de una población a prados, jardines y arbolado para recreo y ornato”

El pasado día 2 de septiembre de 2010 se reunieron en la capital las fuerzas políticas que representan a la ciudadanía para la inauguración del demandado parque del Andarax. El gran pulmón verde de la capital. Toda la sociedad almeriense se encontraba alborotada e ilusionada ante un hecho histórico para nuestra ciudad. Los políticos se vanagloriaban del éxito, los medios nos llenaban de artículos y tertulias cargados de optimismo. Por fin podríamos disfrutar en Almería de una zona de esparcimiento que muchos consideramos básica dentro de cualquier ciudad o pueblo de nuestra geografía. Parecía un punto de inflexión en la historia urbanística de nuestro municipio. Las cosas parecían cambiar.

Apenas han pasado dos meses de esta fecha y decidí darme una vuelta para ver con mis propios ojos el resultado de 7,8 millones de euros invertidos por los almerienses y gestionados por la Junta de Andalucía. Me habían dado advertencias negativas del lugar. Las noticias de la prensa informando de ridículas y habituales peleas políticas entre Junta y Ayuntamiento, para la recepción del parque, no ayudaban a tener demasiadas esperanzas, pero reconozco que nada me había preparado para lo que me aguardaba.

Cuando esta mañana de domingo he entrado al interior del parque del Andarax el espectáculo me ha parecido post apocalíptico. Una vorágine de sentimientos de decepción y furia me han inundado. Es patético y lamentable el estado en que se encuentran este espacio público. Describirlo como un descampado plantado con arbolillos sería generoso. La vegetación es ridículamente pequeña y con unos cuidados cargados de mimo (a los que no estamos acostumbrados en esta ciudad) tardaría décadas en dar porte y sombra. Una parte importante de los árboles y arbustos están completamente secos, cubiertos de maleza o en un estado lastimoso, lo que probablemente provocará que más temprano que tarde haya que realizar una “reforestación” masiva en este “parque”, con su consecuente gasto. La mayor parte de la superficie es tierra, debido a la inexistencia de césped o plantas tapizantes, lo que imposibilita el disfrute de la mayor parte de esta zona. Los caminos en muchos casos incumplen unos mínimos de seguridad. Casi todas las rutas están bordeadas por peligrosas hondonadas en la tierra que puede ocasionar accidentes a los niños que andaban jugando cerca de ellos. Un canal seco serpentea por casi todo el “parque”. Peligrosas estructuras de hormigón, tuberías, tornillos y piezas metálicas aparecen y desaparecen escondidos entre zonas que deberían ser de esparcimiento. Las jardineras están inundadas de una maleza que devora los rosales y resto de plantas decorativas o aromáticas. Los cuartos de baños están atrancados a cal y canto. El lago tiene la entrada cerrada con una verja metálica (lo que es de agradecer) y tiene unos acabados mediocres. La basura, bolsas y vegetales, empiezan a acumularse ante la inexistencia de mantenimiento. Podría continuar pero las fotos hablan por si solas. Si este lugar debe estar cerrado hasta que termine su adecuación que lo cierren pero no deberían mantener abierto al público unas instalaciones que a todas luces no están en condiciones para su apertura.

Ante esta estampa debemos buscar culpables. Los políticos deben asumir su responsabilidad. No entiendo como ninguna persona con un mínimo de dignidad se atrevió a protagonizar aquella inauguración. Hubiera comprendido y alentado que los representantes municipales se hubieran marchado de aquel acto, negándose a cortar aquella banda y posar en aquellas fotos. Es indignante comprobar como la única zona tapizada con algo de césped, piedras decorativas o paneles en buen estado están precisamente por los lugares donde pasearon aquella mañana Griñán, Comendador y compañía. Ninguno de los presentes en aquel circo mediático está libre de pecado y todos son responsables del bochornoso espectáculo que supone andar por este “parque” del Andarax. ¿Se habrían atrevido a inaugurar algo parecido en Sevilla, Málaga, Valencia, o Valladolid? Y lo que es peor ¿Cuánto tiempo y dinero gastaremos hasta acondicionar este erial? ¿Empezará ahora una patética lucha de quien tiene la culpa por todo esto? Mientras, la casa sin barrer y como siempre las consecuencias y costes las sufriremos la ciudadanía. Me pregunto con cierta pena y resignación ¿Cuándo llegará una generación política que saque a Almería de la mediocridad en la que estamos instalados? Me da igual que sean de derechas o izquierdas, de centro, de arriba o de abajo, solo pido unos representantes honrados con los votantes y serios con su gestión que asuman la difícil tarea de dirigir nuestra querida Almería.

Pero ¿y los almerienses? ¿Qué pasa con nosotros? El famoso pasotismo almeriense llega a tales cotas de sumisión. ¿No tenemos ni el más mínimo atisbo de orgullo regional o local? ¿Carecemos de anhelo de mejora o esperanza? Quiero a mi tierra con locura pero a veces me agotan estas situaciones, me pregunto que debe ocurrirnos para que levantemos la voz fuera de las tertulias de bar. Deseo creer que nuestro futuro es prometedor pero no es fácil. Los almerienses deberíamos comprender que podemos ser exigentes y reivindicativos y que si no lo somos, jamás lograremos levantar el vuelo. Ya lo dicho el refrán: “El que no llora no mama”

Maleza y restos vegetales invadiendo los jardines


Vista panorámica

Vista panorámica

Troncos arrancados en medio de los jardines

Zona ajardinada en estado de abanadono

Canal vacio y atrancado con rocas

Entrada principal del parque. Lugar donde se realizó la inauguración del parque.

La patria de la piedra natural, me imagino que por eso las terminaciones son de hormigón.

Cuartos de baño atrancados con maderos.

Papeleras sin limpiar.

Rótulos a largo del parque (un papel pegado encima del tablero)