sábado, 2 de julio de 2011
LA UE EXCLUYE EL SURESTE DEL CORREDOR MEDITERRANEO
sábado, 18 de junio de 2011
CONAN, EL ALMERIENSE
Hace poco escribía un artículo que hacía referencia a la marginación que sufría nuestro patrimonio almeriense. Esta semana vuelvo a retomar el asunto con las noticias que han saltado a los medios, nos informan de la próxima (quizás a estas horas ya finalizada) demolición de la cueva donde se rodó la película Conan “El bárbaro”. Este es un ejemplo más de la falta de interés que tenemos en Almería por nuestro pasado y la falta de luces para ganar dinero. Pero con mis líneas no me gustaría caer en el discurso recurrente de “a favor de la cueva y en contra del malvado especulador”.
Primero quiero dar la razón a quienes afirman el nulo interés que suscitaba esta cueva. Es más, pocos éramos los almerienses que conocíamos que entre sus rocas se había rodado está mítica película. Estoy harto de pasar con el coche por allí, con amigos o compañeros de trabajo, comentarles “¿sabias que allí rodaron Conan?” Casi siempre una cara de sorpresa suele dibujarse en el rostro del acompañante de turno. Nadie, salvo unos pocos fanáticos del cine y los indigentes que vivían en ellas sabían de su existencia. Ninguna entidad pública, privada o colectivo ciudadano jamás se había interesada por ponerla en valor, solo cuando se enfrenta a una desaparición inminente parece suscitar interés. Quizás dentro de un par de años estemos en una situación similar cuando la casa palaciega que hay unos metros más abajo en la misma rambla sufra alguna reforma o se venga abajo ¿alguien sabia que allí rodaron escenas de la película “El viento y el león” protagonizada por Sean Connery? Esto debería servir para que todos hiciéramos un poco de autocrítica y pensar un poco a futuro. De nada sirven las luchas perdidas. La guerra a favor del patrimonio, la cultura y el medio ambiente no debe convertirnos en héroes defensores de causas perdidas, si el objetivo es proteger algo, mañana ya es tarde para ponerse a ello. Es más, reconozco que esta actitud en parte provoca que muchos ideales no cuajen en el conjunto de la sociedad, y más en una sociedad tan pasota como la almeriense que exige un esfuerzo extra. Pero ni más lejos de la realidad el objetivo de esta articulo es criticar el magnifico trabajo que realizan unas pocas asociaciones y colectivos que navegan contracorriente en una Almería que pasa de su pasado. Es más, aunque no soy miembro de ninguna, cuando el tiempo me lo ha permitido he acudido a alguna de sus manifestaciones. Les admiro profundamente y les animo a que continúen como hasta ahora luchando altruistamente por el bien de todos pero les pido que en algunas propuestas sean algo más realistas.
En este caso que nos trata, la realidad es que ese terreno es privado. Llevamos años sabiendo que en él se iba a construir un centro comercial y ahora nos sorprendemos de las obras. Debemos comprender que este área comercial también será buena para nuestra ciudad y puedo asegurar sin demasiadas posibilidades de equivocarme que este centro comercial desata más interés entre la ciudadanía que la cueva de Conan. Es en este punto donde yo me pregunto ¿son incompatibles ambos proyectos? ¿Realmente hay que estar en contra del centro comercial para esta a favor del mantenimiento y puesta en valor de este lugar emblemático? Yo personalmente creo que no. Difícilmente veo posible que el Grupo Carrida le interés construir un aula de la naturaleza o un centro de interpretación. Ellos son una empresa y su objetivo es ganar dinero, esto no los convierte en malos ni en especuladores. Es respetable su interés económico y su objetivo ayudará a la mejora de los servicios de nuestra ciudad. Es más, si las empresas 20th Century Fox o Universal Pictures no hubiera decidido rodar “Conan, El Bárbaro” con el único fin de ganar dinero, ninguno de nosotros estaría hablando de este tema al día de hoy. ¿Cómo compatibilizarlo? Quizás debamos tratar de hacerle ver a Carrida que poniendo en valor esta cueva ellos van a ganar más dinero que si las destruyen sin más. Quizás nadie de las personas involucradas en el proyecto sabía de la existencia de dicha cueva o quizás nadie ha pensado que su inclusión en el proyecto pudiera generarle un beneficio. Esto provoca dos consecuencias, una, que esta empresa ya ha invertido dinero en el proyecto y unos terrenos como para permitir esta modificación tan a la ligera y dos, que los cambios deben ser lo suficientemente “golosos” como para interesarse en modificar su idea (con la consecuente inversión extra que ello conllevaría). Esta es la realidad y quien la niegue estará luchando en vano. Creo que ambas ideas, proteger y beneficiarse no deben ser incompatibles. Otros países no tienen estos problemas y saben compatibilizar el beneficio económico con la historia. Inglaterra, Francia, Alemania, EEUU, están plagadas de ejemplos. Seguro que fijándonos en otros lugares podríamos sacar buenas ideas que nos permitieran proteger y poner en valor este lugar emblemático. A mi a voz de pronto se me ocurre una, tan buena o tan mala como cualquier otra. En este centro comercial hay planificada la construcción de unos multicines. ¿No sería interesante conjugar estos cines con este lugar cinematográfico? Imaginaos, poder ver una película en unos cines donde puedes visitar un decorado real de película. Incluso buscar la forma de integrarlos como parte de las instalaciones del propio cine, una zona “museo de cine” con sus replicas, sus carteles, sus paneles informativos, incluso una reconstrucción del decorado a la vez que lo aprovechas de sala de espera o de tienda de souvenirs. No se si existirá en el mundo alguna sala de cine que junte un decorado real con sus instalaciones pero me parece una idea interesante que podría convertirse en el emblema y elemento diferenciador de este centro comercial frente a su futura competencia y un polo de atracción al incluirse el centro comercial en las guías de turismo de la ciudad. Pero esta es solo una idea a voz de pronto ¿Cuántas otras bastante mejores se podrían plantear pensándolo detenidamente? Seguro que más de una podría salir adelante.
Para finalizar solo quiero remarcar que cuando nos vemos en estas encrucijadas es más inteligente conseguir establecer los puntos comunes entre los distintos intereses y trabajar en unificar ambos planteamientos en lugar de cerrarse en banda en las propias ideas. Así conseguiríamos evitar la desaparición de parte de nuestro patrimonio histórico y medioambiental que a fin de cuentas es lo que todos deseamos.
jueves, 21 de abril de 2011
¿NUESTRO PATRIMONIO MARGINADO?
Este pasado mes
de marzo se inauguró en la ciudad de Sevilla el proyecto Metropol en la Plaza de la Encarnación. Bajo este, como en la mayoría de los cascos históricos españoles, encontraron restos arqueológicos, en este caso de época romana. Inmediatamente las autoridades políticas sevillanas se pusieron manos a la obra y modificaron el proyecto para crear el museo Antiquarium. En el se pueden disfrutar la puesta en valor de los restos de dicha villa romana. La inversión ha sido de 4,2 millones de euros y pretenden que se convierta en un nuevo atractivo cultural y turístico para la ciudad Incluso hablan de llevar el tesoro del Carambolo allí para añadir atractivo a su visita. En el momento en el que leo esta noticia me alegro como amante de la historia pero me surge una duda que me corroe la mente ¿Por qué? Sinceramente no lo entiendo y me da muchísima rabia. En Almería el centro de interpretación Puerta de Almería ha sido clausurado debido al coste que supone tener cuatro luces y una persona sentada en un mostrador de información. Hace unos años vivimos el bochornoso suceso del yacimiento de Villaricos y del completo olvido en que se encuentra a día de hoy. El castillo de los Vélez es un cascaron vacío a pesar del dineral que costó mandar a unos técnicos a Nueva York a escanear el interior pieza a pieza. El cargadero lleva años de olvido y parece que es ahora cuando al menos van a intervenirlo para que no se venga abajo. La muralla de la Hoya ha sido desfigurada y el cerro San Cristóbal está a la espera de una restauración desde hace décadas. El museo Casa Ibáñez al borde del cierre. Los Millares, un yacimiento arqueológico que debería ser referencia en todo el mundo y recibir autobuses llenos de turistas es casi desconocido hasta por los propios almerienses. Podemos continuar con el Cortijo del Fraile, el castillo de San Pedro, la Iglesia de las Salinas e infinidad de ejemplos en cualquiera de nuestros pueblos. Nuestro patrimonio se cae a pedazos frente al inmovilismo de nuestros políticos, sean del color que sean y del organismo de donde cobren. Los libros de historia se quejan del desarrollismo de los años sesenta del siglo XX pero parece que todavía ninguno ha aprendido la lección, y en el futuro se leerá de cómo la incultura continuaba haciendo acto de presencia a principios del siglo XXI. No puedo explicarme porque se dispone de más de cuatro millones de euros para la puesta en valor de un yacimiento en Sevilla y en Almería no haya dinero para rescatar del abandono nuestra historia. Puedo asegurar que nada tiene que envidiar nuestro patrimonio al de allí para merecer un trato tan rastrero ¿Cómo sería conocida la Alcazaba si estuviera en otra ciudad? Es más que probable que fuera un monumento señero dentro del panorama nacional. Pero nadie se gasta dinero en ponerla en el sitio donde merece estar. A fin de cuentas Almería no es ni Sevilla, ni Córdoba ni Granada, con estás tres la inversión en cultura para atraer turismo está cubierta en la Consejería. Durante décadas nos estén llenando la cabeza de lo poquito que tenemos y lo mediocre que es, tanto que en el colectivo almeriense subyace esa idea. ¿Acaso la fábrica de salazones romanos de Sevilla es mejor que la de Almería? ¿Los mosaicos y cerámicas de Baria son menos antiguos que cualquier otro vestigio romano? Entonces ¿por qué? Tras treinta años de estado autonómico está claro que el autogobierno no ha llegado a todas partes. Seguimos siendo la provincia olvidada, el patito feo de una autonomía más grande que algunos estados y sin duda la más lejana en todos los aspectos del poder central de nuestra supuesta descentralización regional. Nos llegan solamente las migajas que sobran del plato de los demás ¿Nos quejábamos que nuestro dinero se diluía en su camino desde Madrid? ¿Acaso llega de Sevilla? Cada uno que saque las conclusiones que quiera pero lo que está claro es que mientras que sigamos con nuestra pasividad almeriense o “nuestra” autonomía andaluza las cosas no van a cambiar y nuestro patrimonio, igual que muchas otras cosas en nuestra tierra, seguirán recuperándose a trompicones y a veces perdiéndose de manera irremediable. Seguro que cuando esto ocurra si veremos las fotos del gobierno y la oposición de turno lamentándose de lo que pudo haber sido y nunca fue.
¿a ver quien sabe cuales son los almerienses y cuales los sevillanos?







