
Entre ayer y hoy a salido a la luz en los medios el hecho patético que protagonizaron los seguratas del pub “Ay, Carmela” de la capital. Tenía preparado una entrada llena de enfado y cargando contra los dueños y los camareros pero al final la he modificado en parte una vez que me he informado de las declaraciones de ambas partes. Parece ser que un grupo de muchachos con el síndrome de Down estaban celebrando el final de un taller de empleo cuando el pub empezó a tomar ambiente, en ese momento parece que algún empleado del pub (según teleprensa) les dijo: “la hora del colegio se ha acabado, el pub está empezando a llenarse de gente, así que hay que cerrar el colegio… yo en tu lugar haría lo mismo.” Esta mañana en otros medios (según La Voz) he visto que la gerencia del pub (son dueños de varios en el centro de Almería como el Dejavu, el Cafetín o el Bicho) se ha disculpado de la actuación de los empleados y piensa que es un malentendido, uno de los dueños explicaba que solamente le habían llamado la atención por empujar a una cliente (lo que parece claro, con muy mala educación) y en ese momento ni mostraron queja ni pusieron reclamaciones de ningun tipo, que le extrañaba el problema porqué todos los años celebran en el mismo pub la fiesta de despedida de ese taller de empleo y conocian al empleado del pub, que su sobrino sufre síndrome de Down y está muy sensibilizado con el tema, que lleva años colaborando con asociaciones de gente con este síndrome…buff estas afirmaciones si son ciertas a mi al menos me hacen un pequeño lio, está claro que la actitud del segurata no tiene porqué coincidir con la de los dueños pero lo que antes era de indignación e ira contra todos esos pubs ahora me genera mucha incertidumbre, ¿Qué te crees? Sin duda lo fácil es creerse la parte débil, todos hemos sufrido o hemos visto como los gorilas de discoteca la lían con mucha facilidad pero sinceramente no se que pensar, creo que allí solamente sabrán lo que realmente ocurrió los que estaban presentes así que esta vez y aunque seguramente hubo actitudes muy reprochables quizás no sean tan horribles como en un principio creía, hoy me abstengo.



